Obra
de Teatro "
BARRIENDO LA PAMPA "
Grupo:
LOS
TELÚRICOS
-
Creación colectiva
Integrantes:
Carolina
Caramuti, Silvana Cortegiano, Daniela Crosa, Gabriela Durán,
Mariela Parisi, Marcelo Ferreira,
Héctor
Fuentes,
Rana
Guerrieri,
Lalo
Orellano, Graciela Rendil y Pablo Riachi.
Coordinación
General: Paco
Jiménez
Asistencia:
Graciela
Mengarelli
"Una
estampa con sabor a tierra mojada"
Un
sonido de trueno lejano habita el aire, la quietud es engañosa;
un
haz de luz capta a tres mujeres que peinan sus cabellos,
una
pareja cruza el territorio delimitado por las caña y la tierra.
Con
una atmósfera de presagio y deliberada morosidad,
la
obra de Los Telúricos compone desde los primeros minutos
una
estampa inquietante.
Los
personajes que van apareciendo se detienen en cada gesto;
la
pareja ocupa el primer plano y prepara sus tocados.
En
este sentido el trabajo incorpora algunos elementos
del
Teatro No japonés, en la codificación de movimientos y
en
la intencionalidad de captar al espectador desde la contemplación
más
que de la acción.
Barriendo
la pampa renuncia a la anécdota
y
sugiere conflictos de gran violencia,choques de hombres, muerte;
el
dolor queda plasmado en la presencia constante del barro,
elemento
que va inundando la escena,
que
cubre a los personajes y los iguala.
Una
metáfora de la fusión cultural, al ritmo de los ciclos naturales.
El
espectáculo apela a la memoria, a las huellas que dejan
las
sensaciones, eludiendo todo realismo;
más
bien se rescatan desde la experiencia y el pasado,
olores,
sonidos y ritmos.
En
este sentido es importantísimo el trabajo de sonorización
que
se realiza durante toda la representación,
los
murmullos del amanecer, la presencia del agua, trueno o malambo;
los sonidos hablan por si mismos, más allá de la acción
y
generan un vínculo invisible con el espectador que inmediatamente
reconoce
el paisaje y ese aire a lo nuestro (sin eufemismos).
En
cuanto al movimiento, la gestualidad es rica y los actores
juegan con la tensión extrema de sus cuerpos;
mojados,
en contacto con el fuego y los elementos,
componen
un cuadro contorsionado y extraño.
Es
muy interesante esta visión de la historia, del pasado que marca
desde lo más subterráneo el espíritu de los habitantes de estas
tierras;
los
conflictos se convierten en imágenes simultáneas,
vertiginosas a veces, poderosas en su inmovilidad, otras.
La
obra plantea el choque de las culturas de una manera poética
y
logra captar la violencia a través de pincelazos;
la mujer rubia ha parido piedras, una piedra grande arde,
un
caballo ha quedado prisionero.
También
la utilización del barro que los cubre, que beben y vomitan,
nos
lleva a reflexionar sobre esta especie de rito en que la muerte
se
adueña de los personajes, dejando la esperanza de la purificación,
en
la contundencia del malambo final.
|