Cuando en la soledad me encuentro,
Construyo una máquina para viajar por el tiempo
y así vuelvo a nacer mil veces hasta satisfacerme.
Me despojo, me despedazo, me desintegro
y vuelvo a reconstruirme hasta el estado de placer más
puro.
Para luego diseminarme en los conductos y laberintos de la
vida.
Me sumerjo en profundos sueños, me aletargo
y luego me oriento a un estado de constante movimiento.
Y vuelo.
Me retuerzo en la ignorancia, siento dolor, sangro
y la vierto en una vasija de barro, la contemplo.
Para luego beberla hasta satisfacer mis entrañas secas
de necesidad de afecto.