¡Hola!, acá estoy, mírenme, estoy hablando,
existo, tóquenme, escuchen, mi estupidez, en tener
que soportarlos.
¡Hay! Pobre de mí, no me castiguen por lo que
voy a decir, estoy harto de escuchar discursos masturbatorios,
¿o acaso no huelen emanaciones de este lago putrefacto?.
Y no me hablen de la "esperanza", me han dicho
que es una palabra que usan mucho, tan usada que parece cursi.
¡Ah!, y no más hipocresías, porque también
estoy harto de sus perfidias y justificaciones.
Y no me hablen de la honestidad, que es una palabra tan apartada
como el de ser auténticos.
... Tengo la sensación de caminar por terrenos vanos,
inciertos, sin oxígeno.
¿Que pretenden?, en este País, raza privilegiada,
egoístas, monarcas de los pobres, oportunistas, que
siempre están atentos a utilizar todas las artimañas
necesarias en beneficio propio para que los libere de la opresión
de los más poderosos y los iguale, clase acomplejada
por ser argentinos, cuando aprenderán a asumir su verdadera
identidad y dejarnos de hacernos creer que son héroes
de las conquistas que inventan y no mostrar que solo son responsabilidades
que le otorga el pueblo. Y, si los mensajes que manifiestan,
no son muy prometedores, despliegan discursos con resultados
a largo plazo, pasando a ser victimas de una realidad que
los supera. Y nos dicen: ...que nada es fácil
(a), como si el pueblo no lo supiera.
Ya la pobre masa tiene poder, para el beneficio de unos pocos.
La creatividad está infectada y la existencia es solo
supervivencia.
Realmente, estoy desamparado, los parámetros de la
vida se han alterado, solo cristales construimos sobre arenas
movedizas y espejismos de nuestros ideales.
Mi existencia es difícil de soportar y veo que otros
con sus contradicciones pretenden no padecerla.
Esta causalidad de saber que existo no me deja dormir, solo
algunos destellos percibo y allá va mi apetito cabalgando
hacia mis sueños queriendo hacerlos realidad.
(a) creencia internalizada
en la gente postulada como una verdad.