pretendiendo mi felicidad

Escribo ahora como si lo hubiese escrito hace años,
y las hojas me las imagino amarillas corroídas por el tiempo.
Histéricos personajes que pasaron por mi vida,
me despiertan de una realidad que jamás quise,
que me hizo sufrir y me dio sabiduría y no olvidar el camino.
Sensaciones de un pasado hueco, saturado de afectos huérfanos.
Esta ciudad me recuerda a un pueblo lleno de prejuicios,
presuntuoso e ignorante, inmaduro y castrador.
Dejándome estar aquí, en esta habitación, autoexiliado,
siento levitar, suspendido en mis pensamientos.
Tras la incógnita del presente, me veo en el pasado,
brutal, enfrentándome, pretendiendo mi felicidad.
Héctor Fuentes
noviembre 1992

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noviembre del 91

puedo imaginar

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